Libros en Frases: Memorias del subsuelo / Fiódor Dostoievski
Porque un hombre inteligente del siglo XIX debe, y está obligado moralmente, ser un sujeto fundamentalmente sin carácter; puesto que un hombre con carácter, es decir, toda una personalidad, es una criatura limitada por excelencia. A propósito: ¿de qué puede hablar un hombre decente? La respuesta: de sí mismo. Tener exceso de conciencia es una enfermedad; una enfermedad real y completa. ¿Acaso un hombre que tenga conciencia puede respetarse a sí mismo? El fruto directo, legítimo e inmediato de la conciencia es la inercia, es decir, el no hacer nada a conciencia. Toda la gente espontánea y activa, es activa porque es estúpida y limitada. La única finalidad de cualquier hombre inteligente consiste en la charlatanería, o sea en el premeditado hablar por hablar. La civilización ablanda al hombre, y por consiguiente, lo vuelve menos sanguinario y belicoso. El hombre únicamente necesita de una voluntad autónoma. El día en que la voluntad esté completamente confabulada ...