La Esquina Rota: “La hija oscura”, amarse más que a los hijos no es egoísta / Francisco Félix Durán
Ser mujer no es sinónimo de ser madre, la maternidad es una construcción cultural de género alimentada por estereotipos y muchos de ellos han sido proyectados en el cine, mostrándonos madres sumisas y abnegadas, que por sus hijos suelen darlo y tolerarlo todo, incluso renunciar a sus anhelos profesionales. Este no es el caso del filme “La hija oscura”, en donde la actriz Maggie Gyllenhaal debuta como directora, realizando la adaptación de la novela de Elena Ferrante del mismo nombre, contándonos la historia de Leda, una profesora que disfruta de unas vacaciones tranquilas en la playa, hasta que conoce a Nina y su pequeña hija. En ese contexto, la protagonista comienza a sentir interés en la madre, quien le despierta memorias de su propia maternidad al ver los desafíos que enfrenta, como la pérdida de libertad, intimidad y tranquilidad emocional, con recuerdos revelados a través de flashbacks que nos muestran su pasado, casada y con dos hijas. Es así como Leda menciona una frase que def...