El Milagro de José María / Francisco Félix Durán
Cuando despertó, descubrió que había ganado el avión presidencial y creyó que continuaba soñando. En Tuxtla Gutiérrez se sueña con los parpados abiertos, porque el calor impide el descanso absoluto. Así fue como José María Nandayapa, se limpió el sudor y se espabiló con la noticia anunciada en televisión. Era el poseedor del cachito ganador del premio mayor de la lotería, se había convertido en el dueño de un avión con un valor de 130 millones de dólares. No tenía idea alguna de cuántos billetes podrían ser y mucho menos del valor del dólar, pero sabía que era mucho dinero para ser enterrado. Esa mañana, en tanto su mujer terminaba de tostar las tortillas que sobraron del día anterior para echarlas en su taza de café, José María pensaba en que ahora sí podrían comprar “Corn Flakes” de verdad. Le parecía un milagro que entre 600 millones de personas que compraron un cachito a 500 pesos, él haya resultado ganador y en silencio agradeció a San Pascualito. Mientras desayunaba, ...