Libros en Frases: No Nacemos Machos: Cinco ensayos para repensar el ser hombre en el patriarcado / Compilación


DESEMPEÑAR LA MASCULINIDAD / Robert Kazandjian

Ruiz Arroyave aclara que los hombres no necesariamente debemos asumirnos como feministas, sino que crear nuestra propia agenda despatriarcal y acompañar desde ahí al movimiento de las compañeras en sus demandas.

La construcción patriarcal de la masculinidad es algo muy real, y es algo que nos desguaza por dentro. Nos condiciona para rechazar las respuestas genuinas al dolor que nosotros mismos experimentamos y al dolor que sufren las personas de nuestro entorno.

Si bien el patriarcado oprime a los hombres, conservamos intactos los privilegios que nos otorga: Ser los primeros en sentarnos a la mesa, comernos el plato de comida más grande…



LAS FEMINISTAS NO SON RESPONSABLES DE EDUCAR A LOS HOMBRES / Cecilia Winterfox

Los hombres no tienen el derecho de esperar que las feministas las eduquen. El cambio real sólo ocurrirá cuando los hombres acepten que la responsabilidad de la educación recae sobre ellos y no sobre las mujeres.


LA MASCULINIDAD ESTÁ MATANDO A LOS HOMBRES: LA CONSTRUCCIÓN DEL HOMBRE Y SU DESARRAIGO / Kali Halloway

El número de víctimas atribuibles a la masculinidad versan en torno a sus manifestaciones más específicas: alcoholismo, adicción al trabajo y violencia.

Cuando se ofreció a un grupo de 204 adultos un visionado de la misma criatura llorando y se le entregó a cada persona información distinta sobre el género asignado de la criatura, adjudicaron a la criatura «hembra» una actitud miedosa, mientras que a la criatura «macho» la describieron como «colérica».

En los primeros estadios de la vida, todas las criaturas se ciñen más a lo que estereotípicamente se define como femenino (...) Todos coinciden en que «en el momento del nacimiento, a las criaturas asignadas hombre se les habla menos que a las asignadas mujer, se les reconforta menos, se les alimenta menos». En resumidas cuentas, los recortes emocionales hacia nuestros hijos comienzan en el mismo umbral de su vida, en el momento más vulnerable de la misma.

Como afirma Terry Real, «a las chicas les está permitido conservar la expresividad emocional y cultivar la conectividad»; a los chicos se les educa para eliminar esas emociones e incluso se les inculca que su masculinidad depende casi exclusivamente de ello.

Reconocemos claramente las características que mediáticamente se valoran entre los hombres en películas, televisión, videojuegos, cómics, etc.: fortaleza, valor, independencia, la habilidad de proveer y proteger.

En palabras de Terry Real en la charla que mantuvimos, este proceso de desconexión de los chicos de su yo «femenino», o, más adecuadamente, «humano», es tremendamente dañino. «Cada paso es perjudicial», indica Real, «es traumático. Es traumático que te fuercen a abdicar de la mitad de tu propia humanidad».

Los hombres en Estados Unidos son más susceptibles de asesinar (90.5% de todos los asesinatos) y de ser asesinados (76.8% de las víctimas), algo que también se extiende a ellos mismos: «los hombres se quitan su propia vida cuatro veces más que las mujeres, y copan el 80% de los suicidios.» (Es interesante que por el contrario, las estimaciones de intentos de suicidio entre mujeres sean tres o cuatro veces superiores a la de los hombres.) Y según el Buró Federal de Prisiones, el 93% de la población reclusa son hombres.

La masculinidad es difícil de conseguir e imposible de mantener, un hecho que Real incluye y que queda de manifiesto en la frase «frágil ego masculino». Como la autoestima masculina descansa temblorosamente sobre el frágil suelo de la construcción social, el esfuerzo para mantenerla es agotador. Intentar evitar la humillación que queda una vez esta se ha desvanecido puede llevar a muchos hombres a finales peligrosos.

Se puede ser hombre, colaborativo, solidario, tierno y no hay que desarrollar el lado femenino de la masculinidad; sino que hay que desarrollar ese aspecto de la masculinidad que ancestralmente parece que tuvimos los seres humanos y que por esta revolución del patriarcado se instaló como una negación para los varones: Klaudio Duarte.


CUATRO CONSEJOS DESDE LA TRINCHERA DE LOS ALIADOS FEMINISTAS / Andrew Hernann

El patriarcado es un sistema social en el cual los hombres gozamos de privilegio. Como los hombres somos los privilegiados, la masculinidad también lo es. La masculinidad es el conjunto de características y roles general y típicamente asociados a los hombres.

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