La Esquina Rota: Zom 100: El líder inspira, el patrón manda y el zombi obedece / Francisco Félix Durán

Existen diversas teorías sobre apocalipsis zombis, que después de la pandemia del COVID-19 tomaron mayor fuerza y lo cierto es que en este mundo nada es descartable, pero ¿sería posible que ya estemos viviendo esta epidemia en donde sin darnos cuenta ya somos zombis? La idea no es descabellada si entendemos “La sociedad del cansancio” de Byung-Chul Han.

El manga “Zom 100: Zombie ni Naru made ni Shitai 100 no Koto”, escrito por Haro Aso e ilustrado por Kotaro Takata, que ha sido llevado a la televisión a través de un anime y un live action, nos demuestra una vez más que las animaciones también son para adultos y que no todo live action es para niños, si no me cree revise los últimos fracasos taquilleros de Disney.

El contexto de la historia de Zom 100 se centra en Akira Tendo, un joven recién egresado de la universidad, que cumple su sueño de trabajar en una compañía famosa en el mundo del espectáculo, hasta que los días se vuelven monótonos y el exceso de trabajo hace que viva dos terceras partes del día en su oficina e incluso amanezca en ella.

Hasta aquí, nada suena extraordinario, al contrario, se lee la cotidianidad de muchas personas: vivir para trabajar. Es así como una mañana Tendo despierta y descubre que hay un apocalipsis zombi, pero en lugar de aterrarse, celebra el hecho de no tener que ir a trabajar y encuentra un área de oportunidad: decide escribir una lista con todas las cosas que le gustaría hacer y nunca llevó a cabo.

En este punto es importante mencionar algunos rasgos de la cultura laboral japonesa, por ejemplo, el hecho de que entrar a la universidad y concluirla, garantiza en un alto porcentaje un futuro seguro y quienes lo consiguen, pueden colocarse en buenos trabajos en donde los estándares de calidad son elevados y por lo tanto las cargas laborales resultan ser extenuantes, por tal motivo la depresión y presión social causadas por los altos niveles de exigencia, llegan al grado de que la primera causa de muerte en el país nipón sea el suicidio.

En ese marco, entendemos que el apocalipsis zombi de Zom 100, en realidad es una alegoría del trabajador explotado y que además se explota a sí mismo, gente que labora presa de un cansancio infinito, dopados por una droga que los convierte en zombis. Por otra parte, existen los llamados Godínez, los que cumplen un horario laboral bajo una rutina diaria y se creen dueños de su tiempo, cuando en realidad son los mejores zombis porque su costo de mano de obra es mucho menor.

Cualquiera que sea el caso antes mencionado, ambos tipos de trabajadores se están olvidando de lo más importante: vivir. Si no haces lo que te gusta por falta de tiempo o falta de aspiraciones, déjame decirte que eres un zombi. No es mala idea lo que se propuso Akira Tendo al hacer una lista con todas las cosas que le gustaría hacer, incluso se convirtió en un líder al inspirar a otras personas a hacer lo mismo y recuerda: El líder inspira, el patrón manda y el zombi obedece.



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