La Esquina Rota: “En Silencio”, el cine como denuncia social / Francisco Félix Durán

Más allá del cine comercial de Hollywood, existe un cine que busca criticar y denunciar problemáticas sociales en aras de una transformación real, tal es el caso del filme sur coreano “En Silencio”, basado en los sucesos reales de agresiones sexuales a niñas y niños en la escuela para estudiantes con discapacidad auditiva Gwangju Inhwa.

Esta escuela fundada en Corea del Sur en 1965, ocupó los titulares nacionales cuatro décadas después, debido a una investigación que develó las violaciones sexuales de al menos nueve estudiantes, por parte de seis catedráticos, indignando a la sociedad por la sentencia menor que enfrentaron y su reinserción a las aulas.

Con base en esta historia, Gong Ji-young escribió la novela del mismo nombre en el 2009 y fue adaptada al cine dos años después, bajo la dirección de Hwang Dong-hyeok, reconocido internacionalmente por la creación de “El Juego del Calamar”, convirtiéndose en una de las películas más taquilleras del país asiático y generando fuertes críticas sobre la indulgencia del Tribunal, aunadas a protestas masivas que obligaron a las autoridades a reabrir el caso seis años después.

Según la ley de este país hasta el 2010, no era posible enjuiciar a delincuentes sexuales infantiles a menos que la víctima denunciara por sí misma, por lo que la razón de que los agresores no hayan sido castigados severamente a pesar de las evidencias, fue que las niñas y niños violentados sexualmente, retiraron los cargos.

Tras el estreno de este filme, ese mismo año fue cerrada la escuela mencionada y obligó al gobierno a crear la “Ley Dogani”, con la que se abolió el estatuto de limitaciones para delitos sexuales contra niñas y niños menores de 13 años, al igual que para mujeres discapacitadas y se aumentó la pena máxima a cadena perpetua.

“En Silencio” está lleno de escenas sugestivas, con la intención de provocar al espectador angustia, terror e indignación. Imágenes que afortunadamente lograron su cometido: despertar conciencias y exigir justicia.


 

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