Más allá del cine comercial de Hollywood, existe un cine que busca criticar y denunciar problemáticas sociales en aras de una transformación real, tal es el caso del filme sur coreano “En Silencio”, basado en los sucesos reales de agresiones sexuales a niñas y niños en la escuela para estudiantes con discapacidad auditiva Gwangju Inhwa.
Con base en esta historia, Gong Ji-young escribió la novela del mismo nombre en
el 2009 y fue adaptada al cine dos años después, bajo la dirección de Hwang
Dong-hyeok, reconocido internacionalmente por la creación de “El Juego del
Calamar”, convirtiéndose en una de las películas más taquilleras del país
asiático y generando fuertes críticas sobre la indulgencia del Tribunal,
aunadas a protestas masivas que obligaron a las autoridades a reabrir el caso
seis años después.
Según la ley de este país hasta el 2010, no era posible enjuiciar a
delincuentes sexuales infantiles a menos que la víctima denunciara por sí misma,
por lo que la razón de que los agresores no hayan sido castigados severamente a
pesar de las evidencias, fue que las niñas y niños violentados sexualmente,
retiraron los cargos.
Tras el estreno de este filme, ese mismo año fue cerrada la escuela mencionada
y obligó al gobierno a crear la “Ley Dogani”, con la que se abolió el estatuto
de limitaciones para delitos sexuales contra niñas y niños menores de 13 años,
al igual que para mujeres discapacitadas y se aumentó la pena máxima a cadena
perpetua.
“En Silencio” está lleno de escenas sugestivas, con la intención de provocar al
espectador angustia, terror e indignación. Imágenes que afortunadamente
lograron su cometido: despertar conciencias y exigir justicia.
Comentarios
Publicar un comentario