Yalitza Aparicio, un susurro de esperanza para su pueblo. / Francisco Félix Durán

El pasado domingo durante la entrega del Oscar, todo México contuvo el aliento hasta que llegó la terna en donde estaba nominada Yalitza Aparicio como mejor actriz, por su participación en la película “Roma” de Alfonso Cuarón. Durante la ceremonia, millones de mexicanos olvidaron que en su vida cotidiana en promedio el 70% han visto actos de discriminación por apariencia física, color de piel, por ser indígena o ser mujer, de acuerdo al “Informe País 2014, sobre la calidad de la ciudadanía en México”. 

Hoy sabemos que Aparicio, primera mujer indígena en ser nominada por la Academia, no ganó el Oscar pero ha conseguido que el mundo voltee a ver a nuestros pueblos originarios y reconozcan todo lo que pueden ofrecer, pero lamentablemente, también se visibilizó el racismo que existe en nuestro país.

La marginación y la desigualdad es una deuda histórica que existe con las comunidades indígenas, comentó en entrevista Saul Kak, artista visual zoque de Rayón, Chiapas; codirector del documental “La Selva Negra”, quien afirmó que el hecho de que la intérprete de Cleo se acepte como indígena, ha conseguido abrir un espacio para su gente y es una conquista que ha sido atendida por todos.

“Con la nominación de la compañera Yalitza, se le ha dicho a todo el mundo que los indígenas sí pueden y ha dejado una gran enseñanza a nuestros jóvenes, quienes por discriminación y racismo no se han permitido valorar su identidad, pero ha quedado claro que la fuerza está en nosotros y en nuestras comunidades, reconozcamos de dónde venimos para romper todas las barreras que enfrentamos”, comentó el cineasta y pintor zoque.

En ese sentido, una de las barreras que también rompió la oaxaqueña fue la de los estándares de belleza de Hollywood, razón por la que actrices y actores mexicanos despotricaron en contra de ella llamándola “india”, entre otras cosas, además de criticar su actuación, pues aseguran no existió tal y solo fue ella misma.

El ser indígena y de piel morena es una limitante en el mundo de la actuación, aseguró Alexis
Orozco, actor muxe de Tehuantepec, Oaxaca; quien ha sido nominado como Revelación Femenina 2019 por la Agrupación de Críticos y Periodistas de Teatro (ACPT), gracias a su participación en la obra “Andares” y que al igual que su paisana, rompió con los estándares, “Yalitza representa la realeza de la belleza de la mujer mexicana”, afirmó.

Asimismo, sobre si era buena o mala su participación en la película, comentó que “muchos dicen que ella no tiene estudios en actuación, pero ver la escena en donde pierde el bebé me rompió el corazón, es esa naturalidad y sencillez de interpretación actoral lo único necesario para tener la sensibilidad de transmitirle al público una emoción”, concluyó el actor, quien podría ser galardonado el próximo 12 de marzo por la ACPT.

Después de la celebración de los premios Oscars, se podría decir que el mundo entero sabe quién es Yalitza, pero qué pasará con ella ahora que concluyó la euforia de las nominaciones. Es inevitable no recordar a Rodolfo Domínguez, actor tzotzil de Chalchihuitán, Chiapas; que interpretó a Chauk en la “Jaula de Oro” y viajó a Cannes para la premiación. Al igual que Aparicio, dijo no haber recibido mucho dinero por su actuación y hoy en día el joven tzotzil, se dedica a trabajar la tierra que compró con los 120 mil pesos que cobró del filme.

En ese tenor, la Academia en últimos años ha optado por premiar largometrajes con temas de discriminación, por algo “Green Book” le ganó a “Roma” en la terna a mejor película y a sabiendas que el mundo del cine es un imperio capitalista, esperemos que la actriz de la Heroica Ciudad de Tlaxiaco, no haya servido solo para fines mercadológicos y en realidad pueda continuar con su carrera artística.

Al respecto, el representante de la Red Estatal de los Derechos Indígenas de Chiapas, Marcos Shilón Gómez, originario de San Juan Chamula, opinó que desea que Yalitza siga actuando y que no haya sido usada como herramienta folclórica, aseverando que el pueblo indígena no es un instrumento de nada ni nadie.

“Nosotros no somos un folclore, somos una cultura originaria que le da fundamento a la nación mexicana, esto deben reconocer las empresas y el estado mismo, ese es un tema que debe reconocerse y dignificarse en todos los espacios, que no sea nada más de una película y la euforia del momento. Felicito a la compañera por su gran papel”, concluyó.

Finalmente, hablando con el periodista chiapaneco Rodolfo González Flores, me contó una historia
un poco similar a “Roma”, su madre de origen tzotzil, nacida en Zinacantán, Chiapas; trabajó como empleada doméstica para una familia adinerada de San Cristóbal de las Casas, criando a unos gemelos desde que nacieron hasta la edad de 11 años. Una vez que sus servicios de nana ya no fueron requeridos, fue despedida y él no olvida el dolor de su madre al ser expulsada de la vida de aquellos infantes que crió y cuido como hijos propios.

“Roma, mostró lo que todos ya sabemos, por ejemplo, en San Cristóbal de las Casas familias enteras trabajan como servidumbre en casas adineradas, es un tipo de esclavitud moderna que se reproduce por necesidad, condición, género y hasta podría ser un tema cultural. La película solo visibiliza un poco lo que viven esas personas, pero solo despierta lástima y es algo que no va a cambiar”, aseveró.

Hay muchas historias, pero la realidad es solo una, muchas niñas indígenas escapan de sus comunidades para refugiarse en casas como empleadas domésticas, la mayoría de quienes las reciben las tratan como objetos y no dignifican su labor, esperemos que con todo lo hablado y comentado gracias a la participación de Yalitza Aparicio en “Roma”, verdaderamente sirva para concientizar a una sociedad mexicana racista y clasista.


@fcofelixd





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