Recolección: Francisco Félix Durán
Todas son encantadoras hasta que
te atrapan.
Uno nunca olvida el lugar que lo
vio nacer.
Debe ser siempre fiel a su marido
como la arena de la playa, que solo puede ser bañada por un único mar...
Nunca deje a su mujer a pesar de
las muchas otras que puede tener.
La vida es un tornado: paz, furia
y de nuevo paz.
Lo que la sangre separó la sangre
lo unirá.
Cuando dos elefantes luchan es la
hierba la que sufre.
Mi cuerpo no es virgen, pero mi
corazón sí. A ti te lo entrego.
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