Publicado en www.aquinoticias.mx
y www.entiemporealmx.com el 17/09/2015
y en El Heraldo de Chiapas el 18/09/2015
y en El Heraldo de Chiapas el 18/09/2015
Hoy jueves 17 de septiembre
desperté con la noticia del fallecimiento de Eraclio Zepeda, partió al eterno
oriente en la madrugada a la edad de 78 años, dejando a la nación un sinfín de
palabras que juegan entre ellas para describir como nadie los diversos paisajes
de su estado natal, formando así un importante acervo cultural sobre costumbres
y tradiciones de los chiapanecos para el mundo.
La primera vez que escuché a Don
Eraclio o Laco como le dicen sus amigos, y repito “escuché” porque antes de
leerlo pude disfrutar de una de sus tantas narraciones, fue hace algunos años en
una feria municipal del libro en Tuxtla Gutiérrez, en ese entonces yo no sabía
quién era él pero cuando empezó a hablar descubrí que tenía el asombroso poder
de la palabra, y no ese don que sirve para amansar lobos o acarrear ovejas,
sino ese don que trasporta a mundos que sin conocerlos te vuelve un habitante
de ellos y con cada exclamación recuerdas que ya conocías cada rincón de las palabras
de este extraordinario cuentista y narrador chiapaneco. Recuerdo bien que al
salir de aquella conferencia, inmediatamente adquirí su libro “Benzulul” y me
convertí en uno de sus admiradores.
Ver a Don Eraclio recorriendo la
ciudad era algo muy común, asimismo encontrarlo en eventos culturales y tomarse fotografías con él también, era una
persona muy afable y siempre dispuesta a contar alguna de sus historias, por
ello es que en octubre del 2014 junto con mi amigo Samuel Revueltas, creamos la
Asociación Cultural “Don Chico que vuela”, nombre de uno de los cuentos más
populares de Eraclio Zepeda, en ese sentido la AC tiene como fin fomentar la
lectura en nuestro estado y honrar al escritor que inspiró el nombre. Recuerdo
bien que en cada evento en donde nos lo encontrábamos pensábamos en pedirle que
nos apadrinara, pero fue un tema que siempre postergamos.
La última vez que vi a Don Laco,
fue en su casa una mañana del sábado ocho de agosto del año en curso, yo tenía muchas
fotos con él pero jamás le había pedido que me autografiara uno de sus libros,
así que ese día llevé su libro de cuentos “De la marimba al son”. La razón de
la visita era entrevistarlo por el 123 Aniversario de Tuxtla como capital de
Chiapas y preguntar sobre cómo surgió “Don Chico que vuela”, al punto asistimos
Samuel Revueltas, Alejandra Aguilar y yo.
Como siempre el recibimiento por
parte de Eraclio Zepeda fue de lo mejor y sus anécdotas sobre Tuxtla no se
quedaron atrás, mientras Samuel Revueltas hacía las preguntas, yo documentaba
en video la entrevista y Alejandra Aguilar escuchaba a los lejos con atención
todo lo que decía, cabe señalar que hasta ese momento ella desconocía la obra
de Laco y que esa fue la última entrevista que se le realizó.
Sobre “Don Chico que vuela”, nos
contó que efectivamente dicho personaje si existió allá por el rumbo de Comitán
y que era un señor que quería volar, obviamente no lo consiguió pero “ahora por
fortuna Don Chico vuela todos los días”, afirmó con esa sonrisa que lo
caracterizaba.
Concluyendo la entrevista Eraclio
Zepeda se levantó de su silla y se dirigió a Alejandra para preguntarle: “¿Te
aburrí muchacha?”, a lo que ella respondió que no, porque al igual que todos los que por primera
vez lo escuchamos quedamos maravillados con su narrativa mágica que lo
identificaba.
Finalmente autografió mi libro y prometió
apadrinar nuestra AC, lamentablemente el tiempo no perdona la pérdida del mismo
y hoy Don Laco ya no está con nosotros físicamente, pero nos continuará
acompañando en cada uno de sus libros y en cada anécdota que todos podremos
contar sobre él, sobre ese hombre que escribía sobre indios porque eran las
personas que mejor conocía, si hubiera conocido cosmonautas hubiera escrito
sobre cosmonautas, declaró alguna vez.
@fcofelixd
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