¡Tú eres mi hermano del alma, realmente mi
amigooo!
-¿Estás
seguro de que esto es lo que necesitamos? El acento brasileiro de este sujeto
no me convence. Mira cómo cierra sus ojitos, se me hace que le está poniendo
mucha crema al asunto con la composición. ¨Parece que está viendo a Dios en
persona y no queremos llegar a tanto.
-Es
genial, tiene carisma, presencia, buena voz y su peinado será el prototipo de
lo que bautizaremos como música grupera, que sacaremos después de Menudo, Los
Chamos y Timbiriche, que serán la onda en los ochenta con las películas de
Sylvester Stallone. Todo está fríamente calculado, como dice el sensei que
inventamos para la chusma junto con don Emilio en la década pasada.
-¿Música
gru qué? ¿Qué cosa es eso de Menudo? Pensé que nuestros asuntos no llegaban a
las instancias musicales, que solamente nos quedábamos en lo de “este programa
no tiene risas grabadas”.
-Olvídalo,
eso lo sacaremos al menos veinte años después. Ya está todo planeado, solamente
deja que millones de teporingos se dejen llevar por las diferentes modas que
merecen disfrutar. ¿Ves este tubo de PVC de 5 pulgadas? Es para que las
jovencitas se sequen el copete para parecerse a lo que bautizaremos como Las Flans.
-No
me convence en absoluto lo que estamos haciendo con este compositor, deberíamos
de grabar al menos dos versiones más para poder decidir. ¿Qué tal si probamos
con Chabelo? Él puede garantizarnos la simpatía de millones de niños, sobre
todo si sus papás no tienen para que coman decentemente.
-Confía
en mí, con este señor basta. Te aseguro que México caerá rendido a sus pies con
esta baladita que es de su autoría. Deja que haga sus panchos con el micrófono
y que la radio y la televisión hagan lo suyo. Mi amigo Emilio está más que
puesto con este megaproyecto de gran alcance. Esta encomienda garantizará paz
social al menos durante dos décadas. ¿Acaso no te bastó el ruido que hizo Lucio Cabañas?
-¿Y
si grabamos otra versión con Juan Gabriel? Podría ser algo más nacionalista y
pegajoso. Si quieres traemos a los hermanos Jackson para que hagan los coros y
volvemos esto una producción internacional pluricultural.
-Necesitamos
algo muy familiar con un sentido multicultural, ya después sacaremos algo para
los grupos vulnerables, ¿entiendes? Para eso estará Odisea Burbujas, que estará
enfocado para que los niños dejen dormir un poco más a sus papás los domingos.
El Ecoloco va a ser el enemigo a vencer, ya lo verás.
Los
trajeados de gafas oscuras seguían con su discusión, detrás del vidrio de la
cabina de grabación, mientras Juan Pablo II tomaba frenéticamente algunas notas
en una libreta.
¿Todo
bien su Santidad?, preguntó uno de los trajeados.
-Gracias,
hijos míos, solamente quiero ponerle la cereza al pastel de esta gran
producción que fortalecerá la fe de millones de mexicanos.
-¿Qué necesita? Lo que sea pídalo con
confianza.
-Quiero
algo que atrape a México… perdón, algo que de luz a millones de almas en busca
de esperanza.
-Su
presencia basta y sobra, su Santidad. Algún día usted será un santo, estoy
seguro de ello.
-¡Gracias,
eres muy amable! Dios te proteja hoy y siempre, pero no quiero morirme todavía.
El
Pontífice se dio la vuelta y continuó rayando a diestra y siniestra su libreta.
Tras culminar la grabación el cantante salió de la cabina y se hincó ante él.
-¿Le
gustó la canción, padre?
-Mmmm…
no sé. No me convence en la menor, ¿por qué no pruebas con otros tonos? Es muy
obvio lo que estás haciendo. El que hagas música pop no significa que tengas
que caer en la simpleza. Dios se tomó su tiempo para crear el mundo, ¿ya lo
olvidaste?
Roberto
Carlos se quedó boquiabierto y los trajeados solo atinaban a verse entre sí.
-Padre,
¿qué propone para que esta canción sea más efectiva?-preguntó Roberto Carlos
con un tono de preocupación combinado con un orgullo musical fulminado por
mandato divino.
-Empezar
en la menor nos lleva inevitablemente a un re menor, luego a un sol7, do, fa y
todas esas notas previsibles que caen en un folklorismo simple popero. Podrían
experimentar con mi menor para darle profundidad. Esto es solo una sugerencia
en nombre de Dios, hijos míos. Solamente quiero ser un pedacito de este gran
todo que dará alegría a los corazones mexicanos y a don Emilio, por supuesto.
-¿Está
todo bien con la letra?- preguntó el otro trajeado que aprovechó para aventarle
una mirada de “muérete” al cantautor.
-Sí,
está muy bien eso de que estoy en todo camino y jornada con la gente, y que no
he perdido para nada mi condición de niño. Cursilona, pero efectiva. ¿Qué más
puedo pedir si estamos en Latinoamérica?
-¡Usted
sí sabe de música, porque la escribí yo junto con…!- afirmó jubiloso el
brasileño.
.
-¡Eso
no te lo pregunté! Híncate y reza 250 Padres Nuestros y 125 Aves Marías, por
vanidoso.
-¿Me
llamaron?
Los
presentes voltearon y en la puerta de la cabina estaba una simpática botarga de
ratón.
-¿Qué
me ven bola de inútiles? Aparte de tierno, pequeño y muy mamonzón, también soy
bueno para cantar baladitas. Si quieren la grabo yo, ¿cómo ven, sarnosos?
-¿Pero
qué es esto, acaso el mismísimo Satanás te ha enviado-?, chilló el Papa al
perder la mesura.
-¡Shttt,
niñas, no se hagan victimitas! Soy Mimoso Ratón, y en enero del otro año me
volveré famoso junto con otras botargas. ¿Estamos en la misma onda o no bola de
culeros?
-¡Vade
retro, bruttito!
-¡Tranquilo,
men, solamente estoy jugando! Ustedes sigan en lo suyo yo tengo que ir a mi
sesión de fotos. Si les sobra cois guárdenme un poco, al rato les caigo con el
Ecoloco y la Mafafa.
El
ratón se alejó en uno de los pasillos dejando al Pontífice muy alterado.
-Ese
ratón tiene la misma encomienda que nosotros, solo que con un enfoque distinto
su Santidad, Le pido su comprensión.
¡Pero
quién se cree!
-Es
amigo de don Emilio y la verdad no puedo hacer nada salvo aguantar su peculiar
manera de ser.
-¿Queeeeeé?
-El
programa que protagonizará ese tierno
ratoncito saldrá al aire en el mismo mes de su visita a México. Ellos hasta ya
tienen grabado el primer disco como parte de su misión., mañana le paso una
copia del disco de los Burbujos.
-Está
bien, está bien. Miren, estoy cansado, dejen la canción como está, me gusta en
la menor, solamente quisiera que muchos niños hicieran los coros cuando se
cante en vivo. Eso les gustaría mucho a mis cardenales. ¿Harían eso por mí?
-Sí,
usted manda. Es más, en honor a sus santos hombres, crearemos los Cardenales de
Nuevo León, ¿cómo ve?
Un
portazo y una voz omnipoderosa hizo que los presentes se hincaran
instintivamente y pidieran por sus almas.
-¿Quién
de ustedes grandísimos cabrones ha osado meterse con mi amiguito? El hecho de
que estén colaborando para entretener sanamente a millones de personas no les
da derecho a regañarlo.
El
ratoncito abrazó al poderoso personaje.
-¡Se
trata de fidelidades, idiotas! En México se valora la amistad, el perdón, la
solidaridad, la mejilla puesta ante la bofetada recibida. El mexicano es
agachón, buena onda, bondadoso, guadalupano, cocacolero, priísta, futbolero,
palomitero, globero, fiestero, parrandero, machista, pero todo en un marco de
buen comportamiento
-Él
es más que un dios y me gustan las canitas en sus sienes, susurró uno de los
trajeados. Por eso me gustan los tigres, ¿y a ti?
El
Pontífice y los agentes de la CIA besaron la mano de ese dios espontáneo,
mientras que el ratoncito les enseñaba el dedo medio.
-México
siempre fiel. ¿Le gusta el slogan de mi visita?, dijo el Papa tras comprender
el significado de la epifanía que estaba viviendo.
-¡Perfecto,
maravilloso, sublime, divino! Agradezcamos al señor por llevarnos a bien con
esta producción.
Así
fue como chingaron a México una balada cursi, liturgias, conspiraciones y un
programa televisivo infantil.
Epílogo: Cualquier parecido con la realidad
fue hecho a propósito, y aunque la hubieran interpretado en mi menor el impacto
hubiera sido el mismo.
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